martes, 3 de agosto de 2010



Martes, 6 de junio del 2006:
                                                  Depues de varios segundos de creer que la anomalía de mi radio se debía solamente a su falta de uso, decidí apagarla, ya que había escuchado como los botones eran presionados. Había dejado de respirar inconsientemante mintras me dirijía a mi habitación.
   Abrí la ruidosa puerta de mi habitación, cuando volví a escuchar a Evanescence en la radio, seguida rapidamente de una radionovela. Corrí al comedor para volver a apagar la radio. La desconecté y al dar la vuelta, observe como una rapida sombra asaba por mi lado.
   L a pálida figura tiró al suelo el reloj cu-cú que había pertenecido a mi bisabuelo Bienvenido. Era mi pocesión más preciada. Y ahora estaba roto. Recogí sus pedazos y los guardé en un cajón vacíode mi escritorio.
   Por fín fui a mi habitación. Me tiré en la cama y encendí el televisor.
-          ¡Elizabeth!- Gritó mi abuela desde su habitación- ¡Elizabeth, ven aquí!
   Fui corriendo a su habitación. Abrí la puerta, que hizo muchisimo ruido. Lo que ví, resultaria muy perturbador para cualquiera que no tuviera un gran respeto por la delgada linea que estaba entre la vida… y la paz: la muerte. Mi abuela, ensangrentada, pálida… muerta.
    Cerré de golpe la puerta. Llamaría a la pilicía mañana. Volví a mi habitación. La televisión aún estaba encendida. Estaba pasando una pelicula sobre Madame Barthory, la condesa sangrienta, quien se bañaba con sangre de mujeres jovenes porque creía que así tendría juventud eterna.
    Terminé aburriendome con la pelicula y cambie. Estaba pasando “La sirenita”, que estaba bien sabido que guardaba mensajes subliminales. Cambié. Era un programa que investigaba OVNIs. Aunque luego terminé pensando en Madame Barthory y volví a ese canal.
   Desgraciadamente, la pelicula había terminado. Como me moría de aburrimiento, decidí sacarme fotos y subirlas a mi blogger.
    Subí la foto a internet, cuando me di cuenta, ya eran las 12:00. Estaba con mucho calor, asi que caminé hacia mi ventanal. Lo abrí de par en par.
    Entonces, una pálida figura entró por la ventana. Un hombre. Se abalanzó sobre mi yugular, me clavó sus colmillos en mi delgada arteria.
        Sentí el ardor de la ponzoña. Sentía que me quemaba por dentro. Luego, el pálido hombre empezó a golpearme, sentía como se me quebraban los huesos.
   Me dejó tirada en la cama, y, en un parpadeo, desapareció. Me arrastréhacia la puerta, ayudandome de objetos, pero mi propio peso era demaciado. Al poco tiempo, ya estaba escupiendo sangre…
    Dí un grito de horror al ver que mi sangre ahora tenía un horrible coilor negro. Me estaba ahogando con mi propia sangre…
   Entonces volví a sentir el veneno. Ardia en mi garganta. Me encontraba cara a cara con la muerte…
   Querido lector:
                             Lamentamnos mucho informarle que Elizabeth fue encontrada muertajunto a su diario, donde escribió esto. La sangre manchaba sus manos y las páginas de su diario. Cuando encontremos algo mas revelante acerca de o que sucedió, intentaremos que usted se entere. En su diario escribió solamente 13 entradas. Al ver el rostrode su cadaver, observamos que le faltaban los globos oculares. Aún tienen su cuerpo para investigaciones forenses.
                              Lo más probable es que e hombre que ella vió sea solamente una alucinación causada por la aproximación de su muerte. En cuento a la muerte  de su abuela, sabemos (o creemos) que fue suicidio.
                                                                                   Atentamente,
                                                                                                            Araceli Karlsbrerg, Camila Zaracho y Abril Arias.