Martes, 6 de junio del 2006:
Depues de varios segundos de creer que la anomalía de mi radio se debía solamente a su falta de uso, decidí apagarla, ya que había escuchado como los botones eran presionados. Había dejado de respirar inconsientemante mintras me dirijía a mi habitación.
Abrí la ruidosa puerta de mi habitación, cuando volví a escuchar a Evanescence en la radio, seguida rapidamente de una radionovela. Corrí al comedor para volver a apagar la radio. La desconecté y al dar la vuelta, observe como una rapida sombra asaba por mi lado.
L a pálida figura tiró al suelo el reloj cu-cú que había pertenecido a mi bisabuelo Bienvenido. Era mi pocesión más preciada. Y ahora estaba roto. Recogí sus pedazos y los guardé en un cajón vacíode mi escritorio.
Por fín fui a mi habitación. Me tiré en la cama y encendí el televisor.
- ¡Elizabeth!- Gritó mi abuela desde su habitación- ¡Elizabeth, ven aquí!
Fui corriendo a su habitación. Abrí la puerta, que hizo muchisimo ruido. Lo que ví, resultaria muy perturbador para cualquiera que no tuviera un gran respeto por la delgada linea que estaba entre la vida… y la paz: la muerte. Mi abuela, ensangrentada, pálida… muerta.
Desgraciadamente, la pelicula había terminado. Como me moría de aburrimiento, decidí sacarme fotos y subirlas a mi blogger.
Entonces, una pálida figura entró por la ventana. Un hombre. Se abalanzó sobre mi yugular, me clavó sus colmillos en mi delgada arteria.
Me dejó tirada en la cama, y, en un parpadeo, desapareció. Me arrastréhacia la puerta, ayudandome de objetos, pero mi propio peso era demaciado. Al poco tiempo, ya estaba escupiendo sangre…
Entonces volví a sentir el veneno. Ardia en mi garganta. Me encontraba cara a cara con la muerte…
Querido lector:
Lamentamnos mucho informarle que Elizabeth fue encontrada muertajunto a su diario, donde escribió esto. La sangre manchaba sus manos y las páginas de su diario. Cuando encontremos algo mas revelante acerca de o que sucedió, intentaremos que usted se entere. En su diario escribió solamente 13 entradas. Al ver el rostrode su cadaver, observamos que le faltaban los globos oculares. Aún tienen su cuerpo para investigaciones forenses.
Lo más probable es que e hombre que ella vió sea solamente una alucinación causada por la aproximación de su muerte. En cuento a la muerte de su abuela, sabemos (o creemos) que fue suicidio.
Atentamente,
Araceli Karlsbrerg, Camila Zaracho y Abril Arias.